Chile, sin agua, sin semillas.

La últimas semanas han sido muy  agitadas para la sociedad de nuestro país, se ha puesto en evidencia que quienes gobiernan realmente no les importa por nada del mundo pasar a llevar nuestros bienes comunes, venden lo que es de todos a quien les pone más dinero en sus bolsillos sin hacer un análisis de las consecuencias, graves consecuencias, que tales actos traerá para nuestro ecosistema.

Empezar por un caso particular se hace difícil, ya que estamos siendo atacados por todos los frentes, la humanidad entera más allá de los límites imaginarios que da un país esta siendo devorada por los grandes intereses de la industria capitalista, manifestándose globalmente este imperialismo que nos quitarpa hasta el último aliento de vida que tengamos.

Detengámosnos en lo elemental,  para vivir como organismos necesitamos de ciertos recursos que están en la naturaleza y sobrevivimos con estos porque es la forma en que estamos hechos, una relación simbiótica con nuestro entorno. Son estos el agua, nuestros alimentos, el aire. Estos recursos básicos son también componentes de nuestros propios cuerpos, los necesitamos periódicamente y, cuando morimos, volvemos  a aportar con ellos al ciclo vital.

Sucede que, como seres humanos, a medida que se ha ido desarrollándo económica, social, tecnológicamente; hemos sido capaces de elaborar sistemas que permiten una extracción de recursos en grandes cantidades, permitiendo que el trabajo que se realizaría en esto se destine a otras labores, hasta su agotamiento. Los últimos siglos de humanidad han funcionado bajo el supuesto de recursos infinitos, explotables y comercializables. Muchas veces este comportamiento se escuda bajo “permisos” otorgados por derechos suprahumanos, ¿les suena la Biblia? Leala junto a los filósofos protestantes, porque ahí se encuentran los fundamentos de esta locura.

También a la misma sociedad se ha hecho cargo de regular la sobreexplotación, muchas veces demasiado tarde, pero ha hecho los intentos. Sin embargo, cuando se ha hecho evidente que ese poder se hace real en ella, el poder decidir que hacer con los recursos que se dispone, se ejecutan sistemáticamente alrededor del mundo operaciones de represión e instauración de poderes absolutistas. De esta manera ocurrió en Chile hace 37 años y ha sido difícil despegarse.

Entonces se instalan sistema políticos en que actúan cupularmente, se favorece con leyes a quienes les llenan de dinero sus bolsillos, se instaura la corrupción política como algo normal, se permite la explotación de los recursos, se reprime incesantemente a la población y se le roba. Para mantenerla controlada, sin que tenga opinión crítica se le aturde incesantemente con vanalidades.

Se hace necesario conformar nuevas fuerzas políticas que recuperen el sentido de construir una sociedad conciente de si misma y del medio en que se desenvuelve, de la educación que necesita, de los recursos naturales que debe proteger y sustentar para su propia sobrevivencia. Se hace necesario establecer un gobierno de los bienes comunes, que realmente se valore a cada uno como igual a los otros y se les responsabilize lo mismo que a todos, que el privilegio sea vivir y no explotar al resto.

Estamos en Crisis, nos están quitando descaradamente:

  • Agua: La propiedad del agua es de las empresa privada Endesa con 83% , que ha desarrollado proyectos Hidroeléctricos  a lo largo de Chile como Hidroaysén. Esto significa la destrucción sitemática de ecosistemas al instalar sus represas y los tendidos de cable. Se le permite (hasta el momento) realizarla debido a que el poder político no está en manos de quienes debiera, el pueblo, sino en manos de sectores con interéses económicos.
  • Semilla: Ahora, gracias al senado chileno, apropiarse de la vida es algo totalmente legal hacerlo, puede llegar cualquier empresa (por ejemplo: Monsanto) y comprar todas las semillas existentes en el mercado, luego patentarlas y lograr un monopolio alimentario, regulando precios, que se siembra, constrolando policialmente a los campesinos, etc.

Bueno, esto es solamente dos aristas de un panorama realmente tenebroso, pero no podemos quedarnos así, se hace necesario organizarse, protestar, recuperar  los espacios democráticos, hacerse con el poder. Evitar a toda costa los procesos irreversibles como permitir la semilla transgénica o la construcción de represas.

 

¡Por los Bienes Comunes, Todo!!

+Info:

Hidroeléctricas Sustentables.

 

Bienes Comunes

 

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